Labranza

Para sembrar una semilla
la tierra es maltratada
es removida de su tranquilidad
se deshace adolorida.

La tierra es penetrada
por barretas, azadones, picos;
no tiene ninguna defensa
frente al sudoroso campesino.

¿Qué soy yo en este día
sino tierra removida, convaleciente?
Alguien me está sembrando
de algún modo y yo no entiendo.

Vendrán las lluvias que mojarán
la tierra y mi corazón
y las cosechas darán
sentido a estos días de dolor.

No detengas tu labranza campesino,
aunque le tierra te grite,
aunque tus manos te duelan
y aunque yo no entienda.

 

De “Manual para no volver”

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